Estas, que fueron pompa y alegría, Despertando al albor de la mañana, Á la tarde serán lástima vana, Durmiendo en brazos de la noche fria. Este matiz, que el cielo desafia, Iris listado de oro, nieve y grana, Será escarmiento de la vida humana, Tanto se emprenda en término de un dia Á florecer las rosas madrugaron, Y para envejecerse flore cieron, Cuna y sepulcro en un boton hallaron. Tales los hombres sus fortunas vieron, En un dia nacieron y espiraron; Que pasados los siglos, horas fueron.
— PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA